martes, 16 de agosto de 2016

Capítulo 2


- El edificio del que acabamos de salir es el principal, donde están la biblioteca, el comedor y esas chorradas -dice Ty mirando el mapa, él es el entendido en eso-. Nuestra Residencia es la 4, así que tenemos que ir a la derecha. Según esto no está muy lejos.
Dicho esto, cogemos nuestras maletas y echamos a andar por un caminito que lleva a las residencias. Efectivamente, tal y como ha dicho Tyler nuestra residencia está a la derecha, junto a la Residencia 2. Seguimos caminando y en cinco minutos nos encontramos frente a un edificio de tres plantas. Parece algo viejo pero ninguno nos quejamos. Entramos en el vestíbulo, donde hay un chico mayor recostado en una silla y con los pies sobre una mesa bastante desordenada. 
- Esto... ¡¿Hola?!- dice Evy gritándole al pobre chico, yo le lanzo una mirada que le replica lo que acaba de hacer, pero no le da tiempo a decirme nada ya que, el chico se ha despertado.
- Bienvenidos a la Residencia 4- dice el muchacho con los ojos grises como platos-. Soy Luke -dice mientras nos hace un escáner completo a mí y Ev-. Se supone que soy el supervisor de la residencia, pero tranquilos no avisaré a Miss Pesadillas si montáis juergas, a no ser que no esté invitado- dice sonriendo pícaramente. 
- Ya vale Luke -dice una voz grave a nuestras espaldas. 
Es un chico pelirrojo de ojos marrones y mas alto que Ty. Estoy alucinando con su altura cuando me estrecha la mano. 
- Connor. Ayudante de la Residencia 4. Este es un idiota que... -Luke lo interrumpe. 
- Soy algo como el ayudante del ayudante -dice encogiéndose de hombros.
- Solo han sido dos minutos, capullo. Menos mal que no ha venido Dumbler o te enterarías- el grandullón se vuelve de nuevo hacia nosotros-. Novatos ¿verdad? - asentimos con algo de vergüenza-. Tranquilos no tardaréis en acostumbraros. 
- Estamos algo perdidos sí. Soy Dawn- le digo a Connor tendiéndole la mano que el estrecha-. Ellos son...
- Evelyn, pero mejor si me llamas Ev - me interrumpe mi mejor amiga mirando fijamente al chico mayor-. El es Ty- dice señalando a un Tyler algo enfadado. 
- Encantado tíos. Si necesitáis algo, casi siempre estoy por aquí. Mi habitación es la 101, por  si tenéis alguna emergencia- dice guiñando un ojo a Ev.
- Sí, bueno, no lo creo- contesta mi amigo mientras se pasa una mano por el pelo alborotado-. ¿Vamos chicas?
- Nos vemos guapas- dice Luke con una sonrisa socarrona.
Entramos en el ascensor y subimos hasta la última planta. Ev y Ty tienen la habitación justo al lado, mientras que mi habitación está al final del pasillo y bastante alejada de las suyas. Me despido con la mano después, de quedar a las nueve en el vestíbulo para ir a cenar. Recorro el pasillo a paso ligero hasta llegar a mi nueva habitación. Abro la puerta deprisa y entro dando un gran suspiro. 
Es una habitación de lo mas espaciosa y eso es un gran alivio. Hay un pequeño salón frente al vestíbulo y a ambos lados del salón hay dos puertas que conducen a dos dormitorios. El baño se encuentra junto al dormitorio de la derecha, y una pequeña cocina está junto al dormitorio de la izquierda. 
No sabía que tendría que compartir habitación, pero no me importa mucho, de momento. Ya veremos como es mi compañera.
Miro en ambos dormitorios para elegir el mejor ya que he llegado primero, y me decanto por el de la derecha. Parece más espacioso y tiene mejores vistas. Éstas dan a un gran jardín repleto de abetos y flores. El dormitorio está bastante bien, tiene una cama mediana en el centro, justo enfrente de el gran ventanal. Un escritorio a un lado de la pared y un armario al otro lado. Empiezo a desempaquetar mis cosas y colocarlas con precisión en el armario, cuando termino con él, cojo el neceser y voy al cuarto de baño para darme una ducha rápida. En cuanto me saco la camiseta por la cabeza aparece un chico en mi cuarto de baño. 
- Guau. Normalmente me espero hasta saber tu nombre, pero si insistes. 
Sus ojos azules brillan por toda la habitación mientras yo doy un bote en el sitio y me agacho a por la camiseta para cubrirme. 
- Fuera imbécil. No sé quien cojones eres pero te quiero lejos de mi habitación. YA- digo con la cara roja del enfado-. ¿Estás sordo, tío? - le digo de nuevo al ver que no se mueve.
- Nuestra habitación- me corrige con una sonrisa de medio lado. Dios que chaval mas odioso.
- Lo que tu digas. Largo.
- Ni que me fuera a asustar, no eres la primera tía que veo desnuda, compi - dice con una mirada demasiado risueña.
- A ver idiota ¿cómo te lo digo? -digo mirando al techo, me está costando la vida no darle una torta-. Ah, sí. FUERA.
Lo empiezo a empujar con una mano y un escalofrío me recorre todo el cuerpo al tocar su pecho. Hago como si nada y él se deja empujar. Cuando lo hecho totalmente fuera le cierro la puerta en las narices. 
- Por cierto, soy Ash, muñequita- dice desde el otro lado de la puerta y yo echo el pestillo.
- Cierra la bocaza, imbécil. Y mas te vale no tocar nada hasta que venga mi compañera. 
- Yo soy tu compañero- dice y percibo cierta arrogancia en su tono de voz. 
- Ni en tus mejores sueños capullo. 
Me meto en la ducha y un rato después estoy fuera con una toalla enrollada alrededor del cuerpo y el pelo empapado. 
Ese tío no puede ser mi compañero. Debe de ser un error. Bajaré y hablaré con Dumbler para aclararlo. En menos de una hora estará fuera. Aunque es bastante guapo, tengo que admitirlo. Esos ojazos del color del océano, es el azul mas intenso que he visto en mi vida. Y su pelo castaño todo alborotado. Y esos labios carnosos tan... vale puedo que esté bueno, pero no pienso decirlo en voz alta. Es un imbécil y eso lo sé con solo haber cruzado dos frases con él. 
Para mi desgracia me he olvidado mi ropa en mi habitación, por lo que, tengo que salir envuelta en la toalla. Abro el pestillo y asomo la cabeza, en busca de un arrogante muy sexy que estaba hace apenas unos minutos en mi nueva residencia. Nada. Salgo del baño y entro en mi habitación. Me pongo un top blanco y unos jeans de cintura alta. Me rizo el pelo y me calzo mis Converse blancas. Cojo mi móvil y algo de dinero y me lo meto en los bolsillos. Salgo de mi habitación y cierro con llave. No he visto al capullo en todo ese rato. 
Puede que lo haya imaginado. Pero era demasiado real. Sacudo la cabeza para olvidarme de él, mientras rezo porque no sea mi compañero de habitación. 
Bajo al vestíbulo donde Ev y Tyler me esperan. Parece que están disgustados, sobre todo Evy. 
No les hago mucho caso, siempre están así. No son pareja pero ambos se quieren y no salen con nadie más. Además, de que se celan mutuamente. Ay, el amor. Menos mal que yo no soy tan estúpida para caer en eso. 
Y con este pensamiento me dirijo al edificio principal.

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