Joder. No vuelvo a beber mas . Já, no me lo creo ni yo, es solo la típica mentira para consolar la resaca y que nunca funciona. Me duele tanto la cabeza que parece que tengo a mil pequeños demonios montando la jodida fiesta de Año Nuevo dentro de mi cocorota. Me embriaga un olor a bosque que, hasta ahora era desconocido. Miro a mi alrededor y me sobresalto al ver que no llevo mi vestido. Espera un momento ¿esto que llevo es la camiseta de un tío? Me suena de algo pero mi cerebro está en pausa en estos momentos. Oh dios, Dawn ¿Te has acostado con un chico estando borracha y en la primera fiesta de la universidad? Soy idiota. Bueno, por lo menos estoy en mi habitación. Salgo al pasillo tambaleándome un poco. Malditos mini demonios. Estoy estirándome cuando me llega una voz a mis espaldas que ya me resulta familiar.
- Pensaba que habías entrado en coma.
- Ya ves que no, Jones- joder, mi voz de camionero al descubierto. Juro que lo puedo escuchar sonreír.
Sus ojos azules me hacen su escáner matutino. Es entonces cuando me fijo en que solo llevo una camiseta que no es lo suficientemente larga ahora que estoy con los brazos estirados hacia arriba. Los bajo de inmediato ocultando así mis muslos ¿Soy yo o sus ojos están mas oscuros ahora?
- Cuando te vistas devuélveme mi ropa ¿quieres?- su voz es cortante y me cae como un jarro de agua fría.
No. Puede. Ser. ¿Con él?¡¿Me acosté con él?! Si que iba pedo anoche. Joder. No voy a hablar con el sobre ello. Ni siquiera lo recuerdo, todo está muy borroso y no se si quiero recordar.
- Esto...vale- es lo único que consigo articular.
Ni un maldito día con él y ya se ha metido en mis bragas. Soy una jodida hipócrita, y yo criticaba a las chicas que caen rendidas a sus pies...
- Tienes un tazón de leche en la cocina y hay cereales en el estante de arriba por si tienes hambre- su voz llega amortiguada desde su habitación pero no me pasa desapercibido el tono que emplea. Murmuro un gracias y me meto en la cocina.
Devoro mi desayuno lo más rápido que puedo y vuelvo a mi habitación para sacarme su camiseta lo mas rápido posible. Antes de que ésta caiga al suelo se abre la puerta de mi habitación. Yo estoy de espaldas pero aún así me pongo tensa.
- Tienes el don de la oportunidad, tío.
- Oye, admirable lo de ayer- se cruza de brazos y me pongo roja como un tomate ¿qué coño hiciste Dawn?
- Eh..yo... No recuerdo nada- le confieso volviéndome hacia él.
Así no podrá atormentarme todo el año diciendo que caí rendida a sus pies, porque técnicamente no era consciente de lo que hacía ¿verdad? Suelta una carcajada seca.
- Squirrel, eres alucinante. Vomitaste mas que cualquiera de mis jodidos amigos en todas sus jodidas fiestas- ¿se está riendo o me está regañando?-. ¿Es qué nunca has estado en una fiesta? Te dije que tuvieras cuidado- suspira-. Tuve que sacarte de allí y meterte en tu cama a rastras.
- ¿Tú...es decir...intenté algo...ya sabes...como...?
- No estabas tan jodida, Woods-suspiro aliviada pero sus ojos me miran fijamente-. Te ayudé a desvestirte y te puse mi camiseta. Hazme caso, no querías dormir con olor a vómito.
- Mierda. Yo... Lo siento
Joder. Me siento culpable, tuvo que soportar todo eso y...
- No te preocupes, estoy acostumbrado a desnudar a muchas chicas- sonríe pícaro.
Adiós culpabilidad.
- Cógela y lárgate- me quito su camiseta frente a él sin ningún pudor y se la lanzo.
- Definitivamente, eres tú- murmura, y antes de que pueda preguntarle coge la camiseta y sale de mi habitación.
- Pensaba que habías entrado en coma.
- Ya ves que no, Jones- joder, mi voz de camionero al descubierto. Juro que lo puedo escuchar sonreír.
Sus ojos azules me hacen su escáner matutino. Es entonces cuando me fijo en que solo llevo una camiseta que no es lo suficientemente larga ahora que estoy con los brazos estirados hacia arriba. Los bajo de inmediato ocultando así mis muslos ¿Soy yo o sus ojos están mas oscuros ahora?
- Cuando te vistas devuélveme mi ropa ¿quieres?- su voz es cortante y me cae como un jarro de agua fría.
No. Puede. Ser. ¿Con él?¡¿Me acosté con él?! Si que iba pedo anoche. Joder. No voy a hablar con el sobre ello. Ni siquiera lo recuerdo, todo está muy borroso y no se si quiero recordar.
- Esto...vale- es lo único que consigo articular.
Ni un maldito día con él y ya se ha metido en mis bragas. Soy una jodida hipócrita, y yo criticaba a las chicas que caen rendidas a sus pies...
- Tienes un tazón de leche en la cocina y hay cereales en el estante de arriba por si tienes hambre- su voz llega amortiguada desde su habitación pero no me pasa desapercibido el tono que emplea. Murmuro un gracias y me meto en la cocina.
Devoro mi desayuno lo más rápido que puedo y vuelvo a mi habitación para sacarme su camiseta lo mas rápido posible. Antes de que ésta caiga al suelo se abre la puerta de mi habitación. Yo estoy de espaldas pero aún así me pongo tensa.
- Tienes el don de la oportunidad, tío.
- Oye, admirable lo de ayer- se cruza de brazos y me pongo roja como un tomate ¿qué coño hiciste Dawn?
- Eh..yo... No recuerdo nada- le confieso volviéndome hacia él.
Así no podrá atormentarme todo el año diciendo que caí rendida a sus pies, porque técnicamente no era consciente de lo que hacía ¿verdad? Suelta una carcajada seca.
- Squirrel, eres alucinante. Vomitaste mas que cualquiera de mis jodidos amigos en todas sus jodidas fiestas- ¿se está riendo o me está regañando?-. ¿Es qué nunca has estado en una fiesta? Te dije que tuvieras cuidado- suspira-. Tuve que sacarte de allí y meterte en tu cama a rastras.
- ¿Tú...es decir...intenté algo...ya sabes...como...?
- No estabas tan jodida, Woods-suspiro aliviada pero sus ojos me miran fijamente-. Te ayudé a desvestirte y te puse mi camiseta. Hazme caso, no querías dormir con olor a vómito.
- Mierda. Yo... Lo siento
Joder. Me siento culpable, tuvo que soportar todo eso y...
- No te preocupes, estoy acostumbrado a desnudar a muchas chicas- sonríe pícaro.
Adiós culpabilidad.
- Cógela y lárgate- me quito su camiseta frente a él sin ningún pudor y se la lanzo.
- Definitivamente, eres tú- murmura, y antes de que pueda preguntarle coge la camiseta y sale de mi habitación.
Salgo poco rato después de él para meterme en la ducha. "Eres tú" me resuena en la cabeza más que esos malditos mini diablos ¿Qué habrá querido decir? Entro en el baño todavía cavilando una respuesta y al instante me arrepiento.
Ashton Jones está ahí con una toalla enrollada en la cintura. El pelo castaño le gotea la frente y ni sus preciosos ojos azules me hacen apartar la vista de su cuerpo de dios. Este chico es enigmático. Sigo en ropa interior pero ahora mismo, todo me da igual. Lo único que me importa son los ojos de Ash repasando todo mi cuerpo. No voy a caer en su juego y lo mínimo que puedo hacer es evitarlo. Me doy la vuelta para marcharme pero su brazo vuelve a detenerme.
- Puedes ducharte, yo ya me iba.
- Bien.
- Lo de anoche no se puede volver a repetir- dice con una mirada severa.
- Ash, no eres mi padre y yo soy una adulta. Puedo hacer lo que quiera- me zafo de su brazo.
- Estaré vigilándote pequeña.
Sale del baño y me deja aturdida ante sus extrañas reacciones.
Entro en la ducha decidida a quitarme su olor a bosque del cuerpo.
- Puedes ducharte, yo ya me iba.
- Bien.
- Lo de anoche no se puede volver a repetir- dice con una mirada severa.
- Ash, no eres mi padre y yo soy una adulta. Puedo hacer lo que quiera- me zafo de su brazo.
- Estaré vigilándote pequeña.
Sale del baño y me deja aturdida ante sus extrañas reacciones.
Entro en la ducha decidida a quitarme su olor a bosque del cuerpo.





