martes, 16 de agosto de 2016

Capítulo 7

Joder. No vuelvo a beber mas . Já, no me lo creo ni yo, es solo la típica mentira para consolar la resaca y que nunca funciona. Me duele tanto la cabeza que parece que tengo a mil pequeños demonios montando la jodida fiesta de Año Nuevo dentro de mi cocorota. Me embriaga un olor a bosque que, hasta ahora era desconocido. Miro a mi alrededor y me sobresalto al ver que no llevo mi vestido. Espera un momento ¿esto que llevo es la camiseta de un tío? Me suena de algo pero mi cerebro está en pausa en estos momentos. Oh dios, Dawn ¿Te has acostado con un chico estando borracha y en la primera fiesta de la universidad? Soy idiota. Bueno, por lo menos estoy en mi habitación. Salgo al pasillo tambaleándome un poco. Malditos mini demonios. Estoy estirándome cuando me llega una voz a mis espaldas que ya me resulta familiar.
- Pensaba que habías entrado en coma. 
- Ya ves que no, Jones- joder, mi voz de camionero al descubierto. Juro que lo puedo escuchar sonreír. 
Sus ojos azules me hacen su escáner matutino. Es entonces cuando me fijo en que solo llevo una camiseta que no es lo suficientemente larga ahora que estoy con los brazos estirados hacia arriba. Los bajo de inmediato ocultando así mis muslos ¿Soy yo o sus ojos están mas oscuros ahora? 
- Cuando te vistas devuélveme mi ropa ¿quieres?- su voz es cortante y me cae como un jarro de agua fría.
No. Puede. Ser. ¿Con él?¡¿Me acosté con él?! Si que iba pedo anoche. Joder. No voy a hablar con el sobre ello. Ni siquiera lo recuerdo, todo está muy borroso y no se si quiero recordar. 
- Esto...vale- es lo único que consigo articular. 
Ni un maldito día con él y ya se ha metido en mis bragas. Soy una jodida hipócrita, y yo criticaba a las chicas que caen rendidas a sus pies...
- Tienes un tazón de leche en la cocina y hay cereales en el estante de arriba por si tienes hambre- su voz llega amortiguada desde su habitación pero no me pasa desapercibido el tono que emplea. Murmuro un gracias y me meto en la cocina. 
Devoro mi desayuno lo más rápido que puedo y vuelvo a mi habitación para sacarme su camiseta lo mas rápido posible. Antes de que ésta caiga al suelo se abre la puerta de mi habitación. Yo estoy de espaldas pero aún así me pongo tensa. 
- Tienes el don de la oportunidad, tío.
- Oye, admirable lo de ayer- se cruza de brazos y me pongo roja como un tomate ¿qué coño hiciste Dawn?
- Eh..yo... No recuerdo nada- le confieso volviéndome hacia él.
Así no podrá atormentarme todo el año diciendo que caí rendida a sus pies, porque técnicamente no era consciente de lo que hacía ¿verdad? Suelta una carcajada seca.
Squirrel, eres alucinante. Vomitaste mas que cualquiera de mis jodidos amigos en todas sus jodidas fiestas- ¿se está riendo o me está regañando?-. ¿Es qué nunca has estado en una fiesta? Te dije que tuvieras cuidado- suspira-. Tuve que sacarte de allí y meterte en tu cama a rastras.
- ¿Tú...es decir...intenté algo...ya sabes...como...?
- No estabas tan jodida, Woods-suspiro aliviada pero sus ojos me miran fijamente-. Te ayudé a desvestirte y te puse mi camiseta. Hazme caso, no querías dormir con olor a vómito.
- Mierda. Yo... Lo siento
Joder. Me siento culpable, tuvo que soportar todo eso y...
-  No te preocupes, estoy acostumbrado a desnudar a muchas chicas- sonríe pícaro.
Adiós culpabilidad.
- Cógela y lárgate- me quito su camiseta frente a él sin ningún pudor y se la lanzo.
- Definitivamente, eres tú- murmura, y antes de que pueda preguntarle coge la camiseta y sale de mi habitación. 
Salgo poco rato después de él para meterme en la ducha. "Eres tú" me resuena en la cabeza más que esos malditos mini diablos ¿Qué habrá querido decir? Entro en el baño todavía cavilando una respuesta y al instante me arrepiento. 
Ashton Jones está ahí con una toalla enrollada en la cintura. El pelo castaño le gotea la frente y ni sus preciosos ojos azules me hacen apartar la vista de su cuerpo de dios. Este chico es enigmático. Sigo en ropa interior pero ahora mismo, todo me da igual. Lo único que me importa son los ojos de Ash repasando todo mi cuerpo. No voy a caer en su juego y lo mínimo que puedo hacer es evitarlo. Me doy la vuelta para marcharme pero su brazo vuelve a detenerme. 
- Puedes ducharte, yo ya me iba. 
- Bien.
- Lo de anoche no se puede volver a repetir- dice con una mirada severa. 
- Ash, no eres mi padre y yo soy una adulta. Puedo hacer lo que quiera- me zafo de su brazo.
- Estaré vigilándote pequeña. 
Sale del baño y me deja aturdida ante sus extrañas reacciones. 
Entro en la ducha decidida a quitarme su olor a bosque del cuerpo.

Capítulo 6

Me quedo extrañada cuando Ash sale de mi dormitorio. Parecía preocupado por mí. Que tontería. 
Me apresuro a arreglarme. El vestido me queda como un guante, me maquillo un poco los ojos y me calzo unos tacones negros de infarto. Me doy un último repaso en el espejo del baño y al salir me encuentro con Ash frente a mí. Lleva una camiseta negra y unos vaqueros rotos también negros. No sé si es la camiseta o el color de ésta, pero le resalta aún más su musculoso cuerpo. Lo miro a los ojos y veo que estos están pasando un vistazo por todo mi cuerpo y que se detienen algo mas de lo debido en mi escote. 
- Me largo tronco- digo al pasar por su lado. Sé exactamente hacia donde están mirando sus ojos ahora mismo y me doy prisa para salir de la 398. 
Llamo a la puerta de mi amiga y me sorprende encontrarme a Ty al otro lado. 
- ¿Me he equivocado de puerta? -él me lanza una sonrisa y adivino que han estado juntos desde el momento en el que Ev cruzó esta puerta-. Imagino por tu cara de idiota enamorado que no.
- Calla, D- responde llevándose un dedo a los labios-. Ella no lo sabe. 
- Oh dios mío ¿Algún día os sinceraréis el uno con el otro, o voy a tener que pasar toda mi vida intentado hacer de celestina?- exagero poniendo los ojos en blanco y entro en la habitación de Ev. 
Es la mujer mas tardona del mundo, y mira que eso es decir. En lo que para una persona normal son diez minutos, para Evy es una larga hora de reloj. Mientras se arregla yo mensajeo a Luke al recordar el intercambio de teléfonos del día anterior. Quedamos en el vestíbulo a las nueve. 
- ¡EVELYN STONE! Tienes diez minutos para terminar. Hemos quedado con un chico guapísimo a las nueve. 
Ev asoma la cabeza desde su dormitorio con una cara de pervertida. 
- ¿Acabas de decir que Luke es guapísimo?- me encojo de hombros. 
- No es ninguna novedad- alzo una ceja y ella le dirige una mirada a Tyler que está inmerso en la televisión.
- Hay otros mucho mas guapos- da un suspiro y se mete en el baño.
Diez minutos después estamos bajando por el ascensor, cuando este se abre me encuentro frente a un Luke sonriente. Está encantado de vernos, o de verme, según me susurra Ev. 
- Ey, hola- nos da un repaso rápido al igual que ha hecho Ash antes y nos sonríe-. Estáis guapísimas. 
En los ojos de Tyler brillan los celos pero se ocultan justo en el momento en el que Evy le coge del brazo y le arrastra hacia fuera. Yo permanezco al lado de Luke todo el camino hasta el aparcamiento.
Luke abre la puerta de un Mercedes blanco y nos hace un gesto para que entremos. Como no, a mi me toca el asiento de copiloto. Mis amigos se pasan todo el trayecto cuchicheando entre sí y riendo de sus propias bromas. Luke y yo sin embargo, mantenemos una conversación algo mas formal. 
- Casi no se nada de ti, Dawn ¿Qué vas a estudiar?- dice curioso
- Edición- me mira con la misma cara que puso Ev en cuanto se lo dije y me río ante su sorpresa-. ¿Qué? ¿No tengo pinta de editora?
- No, no es eso . Es que pensaba que estabas en alguna carrera de arte
- Guau, eso si que no me lo han dicho nunca- ahora la sorprendida soy yo-. ¿Y tú? ¿Que estás estudiando y en qué curso estás? No es por nada pero se te nota que eres de los veteranos- le doy con el codo y el sonríe sin apartar la vista de la carretera.
- Ingeniería química. Tendría que estar en tercer año pero las cosas no fueron muy bien el año pasado. Pero no me volverá a pasar- du mirada se ha vuelto algo fría-.
- Lo siento- me disculpo por haberle hecho recordar algo que no es agradable para él aunque haya sido sin querer. 
- Hemos llegado. 
La fiesta se celebra en una casa de fraternidad normal. Entiéndase normal como una casa enorme llena de basura por todos lados y con miles de universitarios que, o bien están borrachos, o enrollándose... o ambas cosas. Entramos en la casa y sin saber cómo en diez segundos tengo un vaso rojo en la mano. Ty y Luke han desaparecido y Ev está arrastrándome a la pista de baile. 
En pocos minutos pierdo la cuenta de cuantos vasos he bebido o de cuantas canciones he bailado con Ev. Espera un momento ¿y, Evelyn? Salgo de la pista de baile entre empujones de trasero de tías con vestidos mas cortos que sus cinturones. Mis ojos no dejan de buscar a esa melena rubia oscura y sus ojos verdes. Busco por toda la casa y la encuentro en la cocina. Joder, vaya que si la encuentro. La cocina está abarrotada de gente y de millones de vasos rojos, pero abro mucho los ojos al ver a mi mejor amiga en una zona apartada con Ty. Está absorbiéndole los labios. O él a ella. Yo que sé. Me invade un alivio tan grande que me entran ganas de llorar. En vez de eso voy en busca de el baño para poder hacer pis. 
Cuando por fin lo encuentro veo a una rubia guapísima de dos metros saliendo de él con el pelo todo alborotado. No me da tiempo a preguntarme el por qué ya que, aparece mi compañero de habitación detrás de ella. Se sube la bragueta del pantalón con un movimiento rápido y le da una palmada en el trasero. La rubia teñida se coloca bien los pechos y se larga a la pista de baile. Se me han quitado las ganas de hacer pis. Al menos en este baño. 
Squirrel- me saluda como si nada, yo me llevo dos dedos a la boca haciendo el gesto de que voy a vomitar-. Eres adorable. 
- Y tú un cerdo- le espeto y voy camino de la pista de baile de nuevo, pero algo me retiene. Mejor dicho, alguien. 
Ash me tiene sujeta por un brazo y me obliga a girarme. 
- Ten cuidado- ¿cómo se atreve? ¿De que va este tío? Se acaba de tirar a una Barbie en un baño asqueroso y ahora me intenta proteger. No entiendo nada. 
- Sí, eso ya lo has dicho antes papá- me zafo de él y vuelvo a la pista de baile.
Encuentro a Luke en un rincón y me acerco a él. Se niega a bailar, pero solo al principio. He empezado a menear las caderas frente a él mientras bebía de su cerveza. Al final, he agarrado su mano y lo he arrastrado hasta que he conseguido que esté bailando sin parar. Se mueve bastante bien y a mí no me ha molestado cuando ha puesto sus manos en mi cintura. Es un chico muy guapo y simpático, además, no iba a dejar que la cosa fuera a mayores y él tampoco ha dado indicios de eso así que ¿por qué preocuparse?

Capítulo 5

Mi paciencia está llegando a su límite. Desde que nos hemos subido en el coche Ev no deja de hablar con Ashton. Menos mal que conozco a mi amiga y sé que ella es así con cualquier persona que conoce o pensaría que esta loca por Ash. Ella misma interrumpe mis pensamientos cuando la escucho hablar de mí.
- De pequeña se subía a los árboles solo para leer sin que nadie la molestara.
Mierda, Evelyn. No hables de mí delante de este capullo.
- Ev, calla. Te recuerdo que ahora vivo con él, para mi desgracia, por cierto- le lanzo una mirada fulminante al chico que va a mi lado al volante-. Y gracias a ti se va a pasar el día burlándose de mí. Así que, gracias mejor amiga. 
- Ahora entiendo por qué te ha llamado Woods ¿por los bosques no? Niña ardilla. 
- No haces ninguna gracia- se gana otra mirada mordaz de mi parte.
Si no fuera porque está al volante le habría arrancado la cabeza. A él y a Ev que se está desternillando en el asiento de atrás.
- En realidad es su verdadero apellido pero ha estado muy bien eso de niña ardilla. Me lo apunto- dice entre carcajadas y solo para al llegar. 
Me bajo del coche y dando un portazo y veo que Ash apaga el motor. 
- ¿Eres un acosador o algo por el estilo? 
- No seas tan creída. Tengo que hacer recados. Ey, Ev. A las cuatro aquí. Yo os llevo. Adiós, Dakota- dice guiñando un ojo y yo suelto una risotada. 
- ¿Dakota? Ni de lejos chaval. 
- Tenía que intentarlo- se encoge de hombros y se va en dirección opuesta a nosotras. 
-Al fin solas- digo alzando los brazos y Ev me mira con el ceño fruncido. 
- Creo que le molas, D. Pero esa clase de chicos, bueno.. tú sabes mejor que nadie como son. 
- No te molestes en echarme un sermón. Siento mas atracción por un contenedor de basura que por él.
Entramos en el centro comercial y nos pasamos la tarde probándonos todo tipo de atuendos para la fiesta. Al final, Evelyn se ha decantado por una falda negra de tubo y una camiseta algo escotada. 
- Tengo que poner de mi parte si quiero que Ty me haga mas caso- ha sido su excusa.
Yo, en cambio, he preferido un vestido blanco de vuelo con las mangas caídas. Ev dice que resalta mi bronceado y no voy a ser yo la que le lleve la contraria. 
A las cinco estamos en el aparcamiento, justo donde dejamos a Ash, pero parece ser que mi querido compañero no es muy puntual. 
- Motivo quinientos para odiar a Asthon Jones: impuntualidad. 
- Bueno, ¿qué puedo decir? Dicen que lo bueno se hace esperar- me giro y lo veo encogiéndose de hombros y con su sonrisa ladeada.
Subimos al coche, y de nuevo me toca a mí a su lado. Todavía no he terminado de auto compadecerme cuando vuelve a abrir su bocaza. 
- En realidad antes le hablé solo a Ev. Pero no te voy a negar que vengas squirrel
- ¿Qué acabas de llamarme?- me enciende de rabia este hombre-. Dios, eres un completo idiota. Quizás esto te funciona con las perras a las que te tiras pero puedes dejar de gastar energías conmigo, Ashton. 
Se me queda mirando con los ojos muy abiertos y de pronto, me siento mal por haberle dicho todo eso. 
- Es la primera vez que me llamas por mi nombre, Diana. 
No sé si reír o llorar. Me está volviendo loca y solo llevo un jodido día con él. 
- Inténtalo otra vez- es mi única respuesta, y entonces me sumerjo en mi asiento en silencio el resto del camino.  
Entro en la habitación sola. Ashton no me ha seguido y no me importa el por qué. Me meto en la ducha y cuando entro en mi habitación para vestirme, lo veo. Está sentado en mi cama junto a mi vestido. 
- ¿Algún problema, Jones?- me aprieto la toalla instintivamente hacia mi pecho y él no aparta su mirada de la mía. 
- Dime tu nombre- su tono de voz tiene algo de ¿desesperado? ¿Tanto necesita saber mi nombre? 
- No pienso hacerlo. 
- ¿Y eso por qué, squirrel?- dice mientras se levanta de mi cama y se acerca, parece ser que ese es mi nuevo mote, pero este chico lo dice de una manera que hasta resulta agradable. 
- Deja de llamarme así- sus ojos me recorren el cuerpo enrollado en la toalla-. Mira, no soy ninguna de tus zorritas así que será mejor...- no me deja terminar porque me ha arrinconado en la pared y yo solo puedo balbucear-. Tío, te estás ganando un rodillazo en la entrepierna- digo bastante seria, el se ríe ante mi cambio de tema. Su boca esta muy cerca de la mía, me tiembla todo el cuerpo y no quiero que este chico tenga este efecto sobre mí. 
- Dime tu nombre o olvídate de salir de aquí- otra vez esa sonrisa ladeada y sus ojos llenos de picardía-. Al menos con ropa- yo vuelvo la vista hacia mi armario. Le ha puesto un candado a las puertas. 
- ¿Pero a ti que cojones te pasa en la jodida cabeza? Estás loco. 
- Tu nombre, squirrel- es exigente y no va a parar hasta que consiga lo que quiere.
Debería decirle mi nombre ¿no? Al fin y al cabo es mejor soltar mi nombre y que me deje en paz a tener que pasearme solo una toalla hasta la habitación de Ev ¿Verdad? Así me dejará en paz y podrá centrase en cualquier otra y olvidarse de mí.
- Dawn. Dawn Woods ¿contento? Ahora dame la llave para abrir esas cosas.
- Dawn-dice saboreando mi nombre y a mi me tiemblan las rodillas solo de escucharlo. Suena muy sexy viniendo de su boca. Se aleja bruscamente de mi y me lanza unas llaves-. Ten cuidado. La mayoría de los tíos del Billowave no son especialmente famosos por ser caballerosos. Apúntatelo, squirrel- dice antes de salir por la puerta y dejarme sola.

Capítulo 4

Por favor. Por favor. Que no esté en la habitación. Por favor, que todo haya sido cosa de mi imaginación. 
-¿Hola?- digo al entrar para comprobar que no está. Nadie contesta. Bien.
Entro en la cocina y me lo encuentro de espaldas a mí. Está preparando algo sobre la encimera. Maldición. No lleva nada a excepción de un bóxer negro. Los músculos de su espalda se mueven y yo me tenso. Parece ser que no se ha dado cuenta de mi presencia, puedo simplemente dar la vuelta y...
- Hola, muñeca- dice con esa voz sensual suya mientras se vuelve hacia mí.
- Ey- digo con un movimiento de cabeza y el se ríe. 
Todo su cuerpo se sacude con su risa y me permito observar sus abdominales y brazos musculosos llenos de tatuajes. Confirmado. Es un jodido dios griego. 
- Todavía no me has dicho tu nombre- dice dando un bocado a su sandwich recién hecho-. Y ya me estas devorando con los ojos. Muy mal muñequita- dice negado con la cabeza y yo me quedo de piedra. 
Cuando vuelve a reír, reacciono y me enfado. Me echo mi larga melena castaña hacia atrás y me voy a mi cuarto dando por terminada la conversación.  Cuando entro veo que hay unas maletas encima de mi cama. Salgo de la habitación echa una furia.
- ¿No te basta con estar en mi habitación que también tienes que invadir mi jodido dormitorio?- le chillo a dos centímetros de su cara. 
Estoy delante de esos ojos azul profundo y aunque esté de puntillas no alcanzo a verlo cara a cara completamente. Debe de medir mas de metro ochenta, pero tampoco es muy difícil superar mi metro y medio.
- Tranquila tigresa, solo son una maletas- dice acercándose un poco más a mí y yo intento apartarme, pero me coge de las muñecas y me vuelve a dejar a escasos centímetros de su cara-.Dime tu nombre-dice mirándome a los ojos.
- No- niego con la cabeza y me zafo de él. 
Vuelvo a mi cuarto y echo sus maletas al pasillo. Él pasa por ahí, me ve haciendo maniobras con sus cosas y simplemente sonríe. 
- Buenas noches, No- dice de espaldas a mí cuando está frente a su puerta.
- Si tiene sentido del humor y todo- murmuro aunque ha cerrado la puerta. 
Dejo sus maletas en el suelo y les propino una patada. Al fin, entro en mi habitación y tras ponerme mi pijama me tumbo en la cama. 
Los recuerdos se agolpan en mi memoria como cada noche. La fiesta, los antidepresivos, el accidente, lágrimas, papá llorando, mamá sangrando y siempre el mismo sentimiento de culpa. Por fin me dejo caer en las redes de un sueño profundo y logro olvidarme de todo. 
A la mañana siguiente me despierto algo tarde, pero no me importa porque es sábado. Miro el móvil y veo que tengo un mensaje de Ev. Al parecer no le parece adecuado nada de su enorme vestuario para la fiesta de esta noche, y decide que vamos a ir al centro comercial. Apenas acabo de ponerme unos vaqueros cortos y un top de vuelo cuando llaman a la puerta. Parece ser que mi compañero está despierto porque escucho la puerta abrirse y cerrarse después. Luego me llega la voz de Ev, está mosqueada. 
- ¡Woods!
Salgo de mi habitación en cuanto escucho mi apellido. Me la encuentro de brazos cruzados en el salón. 
- Eres una mala amiga, D..- le tapo la boca antes de que pueda decir mi nombre, no quiero que él sepa como me llamo, y al parecer mi amiga lo entiende y continúa en voz mas baja-. Vas a vivir un año entero con Ashton Jones y me lo ocultas. Y ayer quejándote, si está como un queso- esto último lo dice con mucho entusiasmo.
Ashton está atrás sonriendo como un tonto, no sé si por el motivo del cabreo de Evy o porque ha conseguido mi apellido. Ev me echa un vistazo rápido y se vuelve de nuevo hacia mí. 
- ¿Nos vamos a ese centro comercial?- dice y con eso se termina su enfado.
- Voy a desayunar algo y voy. Siéntate, no tardaré. Y no está como un queso. Es odioso- lo digo con la intención de que me oiga. 
- Tu también eres un encanto, mi amor- dice con su sonrisa ladeada y yo lo señalo con las manos mientras miro a Ev.
- ¿Lo ves?- mi amiga sigue embobada hasta que Ash se larga del salón y va a la cocina-. Ah, déjalo. Voy a coger unas galletas o algo y nos largamos. 
- Eres adorable por la mañana, Woods- dice cuando me ve entrar.
- Ni me nombres, Jones- digo con una ceja alzada y me vuelvo a un armario de la pared a buscar galletitas. Alcanzo el paquetito y llamo a mi amiga-. ¡Evy, vamos!
- Oh mierda. Ty dice que no puede llevarnos- dice mirando el móvil-. Iba a inscribirse en fútbol americano y dice que tardará más de lo esperado. Tendremos que ir andando- hace una mueca. 
- Yo puedo llevaros- se ofrece el idiota haciendo acto de presencia.
- Prefiero andar cinco kilómetros a ir en coche contigo. 
- En realidad son diez- replica, yo resoplo y Ev se acerca dispuesta a presentarse. 
- Evelyn Stone- le tiende una mano y el se la acepta.
- Ashton Jones.

Capítulo 3


Vamos camino del gran comedor y Ev no deja de parlotear a pesar de estar enfadada con Tyler.
- ¿Has visto ese baño? Oh dios, Dawn. Es maravilloso. Y es solo para mí. 
Es en este momento donde le presto mas atención.
- ¿Sólo para ti? ¿No tienes dos dormitorios? 
- No, nena. Solo hay un dormitorio- dice mirándome extrañada-. Espera, ¿tu tienes dos? -dice con los ojos muy abiertos.
- Sí, yo pensaba que todos tendríamos que compartir habitación...- digo mirando el suelo.
- Es muy raro, D. Mi habitación es solo para mí también- contesta mi amigo-. Puedes preguntarle ahora a Dumbler.
- Eso era lo que tenía pensado -digo asintiendo.
Llegamos al edificio principal. Mis amigos se sientan en los sofás blancos de la entrada mientras que yo, voy camino de hablar con esa pesadilla de mujer.
- Señorita Dumbler- ella alza la mirada, joder, esta mujer siempre está amargada, se le nota en la mirada-. Creo que hay un problema con mi habitación... esto...
-Dígalo claro, señorita- me interrumpe-. No tengo todo el día. Es más, mi turno termina en diez minutos. Hable.
- Verá, es que tengo un compañero...
- ¿Y cuál es el problema?- vuelve a interrumpirme. Me está poniendo de mal humor-. Su habitación y la 399 son las más amplias y las únicas con dos dormitorios. Es lógico que tenga un compañero. No veo porque me está importunando. 
- Pero señora- digo para ver si puedo hacerla entrar en razón y que ese idiota se largue de mi habitación, pero la mirada de Dumbler me calla al instante.
- Silencio, Woods. No hay protestas. 
Baja la mirada hasta su ordenador y  da por terminada la conversación. Me marcho con un cabreo impresionante hacia mis amigos. 
- Voy a tener que pasar todo un año con un gilipollas por compañero de cuarto- bramo en cuanto llego hasta mis mejores amigos.
Están echándose esas típicas miraditas de enamorados, aunque hace cinco minutos ni se hablaran. Sigo sin entender por qué no están juntos.
- No ha habido suerte al parecer- dice Evelyn riéndose y yo la fulmino con los ojos.
- Tranquila, D. No puede ser tan malo- dice Ty intentando quitarle hierro al asunto.
Pero vaya que lo es. Es peor que malo, no soporto a ese tío y solo lo he visto una vez ¡Y todo esto el primer día! No voy a soportarlo.
- Es insufrible, de verdad. Solo espero que no esté mucho por allí.
Es cierto, tiene toda la pinta de ser ese imbécil por el que millones de chicas pierden la cabeza- y las bragas- solo por ser una más en la lista interminable de un completo capullo. Lo único que quiero es que se vaya a otro lugar a tirárselas. No necesito escuchar gemidos mientras estudio, y de verdad que necesito estudiar, solo así puedo conseguir la beca. Además, tendré que buscar trabajo. No sé como voy a compaginarlo todo pero sé que podré. Siempre lo he hecho.
Encontramos el comedor, que se encuentra en el lado izquierdo de la mesa de Dumbler y nos sentamos en una mesa de cuatro. Veo a Luke cuando estoy echando un buen puñado de patatas fritas en mi plato.
- Hola preciosa- me saluda y yo me muero de vergüenza.
Es un chico de los mayores y además, muy guapo. Su pelo negro está alborotado y sus ojos entre marrones y verdes brillan cuando se acerca a darme dos besos.
- ¿Qué tal, Luke?- digo intentando parecer relajada, me pone nerviosa, aunque se nota que es muy simpático, y no solo lo digo por su pequeña broma de la residencia.
- Pues estoy solo para comer ¿te importa si me siento con vosotros? Mis amigos me han dejado tirado- dice mientras se rasca la nuca y achina los ojos al sonreír.
- No hay problema. Si esperas un segundo te acompaño hasta la mesa- digo mientras me termino de servir mas patatas.
- Parece que no eres de las que hacen dieta- dice riendo y yo lo miro extrañada-. Es decir, no es que estés gorda porque estás muy bien, estás mejor que bien pero lo que quería decir- se atraganta mientras habla y yo me río. 
- Tranqui tío. Se que era una broma- digo cogiendo una patata y sonriéndole-. Eres buen chaval- vuelvo a reírme y él relaja los hombros-. Chicos mirad a quién me he encontrado- digo una vez que hemos llegado a la mesa. Luke se sienta a mi lado. 
- Hey- dicen a la vez la parejita.
Parece que a Ty no le molesta tanto la presencia de Luke, al menos mo como le molestaba la de Connor. Charlamos un rato hasta que Luke dice algo que para mí es un notición. 
- Mañana por la noche hay una fiesta en la casa de un amigo. Estáis invitados. Si queréis vamos juntos. 
- Eso sería genial- dice Ev entusiasmada-. Dawn ¿te acuerdas de la última fiesta de universitarios? 
Mi amiga es una gran bocazas. Luke me mira con los ojos llenos de curiosidad. 
- Creía que erais novatas...- le doy una patada a Evelyn por debajo de la mesa y ella hace una mueca.
- Y lo somos. Solo que el último año salimos por ahí- dice Evy quitándole importancia con un gesto. 
- Está bien. Os veo mañana preciosidades- dice nuestro nuevo amigo para despedirse.
- Lo siento, tío pero sigo siendo hetero- dice Ty con su sarcasmo habitual y las dos reímos al ver la cara de Luke y lo despedimos con la mano. 
- ¿Vais a ir?- pregunta Tyler no muy seguro. 
- Por supuesto. Sin fiestas no hay universidad- dice Ev muy convencida-. Y vosotros también iréis. Como que me llamo Evelyn- y nos lanza una mirada muy seria mientras salimos del comedor. 
Caminamos hasta nuestra residencia. Ev y Ty hablan de la fiesta y yo los escucho en silencio. La última fiesta fue un completo desastre. Mamá llegó hecha una furia y me sacó de allí a rastras después de verme de una forma muy comprometida con un chico. Ese día fue el desencadenante de el huracán en el que de convirtió mi vida hasta hoy. 
Ev me da un beso en la mejilla para despedirse de mí y solo así salgo de mi aturdimiento. Me está invadiendo ese habitual sentimiento de vacío.
- Hasta mañana Dawn- dice cerrando la puerta detrás de ella. Ty ya ha entrado. 
Avanzo por el pasillo hasta llegar a la puerta de mi habitación, con la esperanza de que no haya indicios de la existencia de un chico arrogante de ojos azules.


Capítulo 2


- El edificio del que acabamos de salir es el principal, donde están la biblioteca, el comedor y esas chorradas -dice Ty mirando el mapa, él es el entendido en eso-. Nuestra Residencia es la 4, así que tenemos que ir a la derecha. Según esto no está muy lejos.
Dicho esto, cogemos nuestras maletas y echamos a andar por un caminito que lleva a las residencias. Efectivamente, tal y como ha dicho Tyler nuestra residencia está a la derecha, junto a la Residencia 2. Seguimos caminando y en cinco minutos nos encontramos frente a un edificio de tres plantas. Parece algo viejo pero ninguno nos quejamos. Entramos en el vestíbulo, donde hay un chico mayor recostado en una silla y con los pies sobre una mesa bastante desordenada. 
- Esto... ¡¿Hola?!- dice Evy gritándole al pobre chico, yo le lanzo una mirada que le replica lo que acaba de hacer, pero no le da tiempo a decirme nada ya que, el chico se ha despertado.
- Bienvenidos a la Residencia 4- dice el muchacho con los ojos grises como platos-. Soy Luke -dice mientras nos hace un escáner completo a mí y Ev-. Se supone que soy el supervisor de la residencia, pero tranquilos no avisaré a Miss Pesadillas si montáis juergas, a no ser que no esté invitado- dice sonriendo pícaramente. 
- Ya vale Luke -dice una voz grave a nuestras espaldas. 
Es un chico pelirrojo de ojos marrones y mas alto que Ty. Estoy alucinando con su altura cuando me estrecha la mano. 
- Connor. Ayudante de la Residencia 4. Este es un idiota que... -Luke lo interrumpe. 
- Soy algo como el ayudante del ayudante -dice encogiéndose de hombros.
- Solo han sido dos minutos, capullo. Menos mal que no ha venido Dumbler o te enterarías- el grandullón se vuelve de nuevo hacia nosotros-. Novatos ¿verdad? - asentimos con algo de vergüenza-. Tranquilos no tardaréis en acostumbraros. 
- Estamos algo perdidos sí. Soy Dawn- le digo a Connor tendiéndole la mano que el estrecha-. Ellos son...
- Evelyn, pero mejor si me llamas Ev - me interrumpe mi mejor amiga mirando fijamente al chico mayor-. El es Ty- dice señalando a un Tyler algo enfadado. 
- Encantado tíos. Si necesitáis algo, casi siempre estoy por aquí. Mi habitación es la 101, por  si tenéis alguna emergencia- dice guiñando un ojo a Ev.
- Sí, bueno, no lo creo- contesta mi amigo mientras se pasa una mano por el pelo alborotado-. ¿Vamos chicas?
- Nos vemos guapas- dice Luke con una sonrisa socarrona.
Entramos en el ascensor y subimos hasta la última planta. Ev y Ty tienen la habitación justo al lado, mientras que mi habitación está al final del pasillo y bastante alejada de las suyas. Me despido con la mano después, de quedar a las nueve en el vestíbulo para ir a cenar. Recorro el pasillo a paso ligero hasta llegar a mi nueva habitación. Abro la puerta deprisa y entro dando un gran suspiro. 
Es una habitación de lo mas espaciosa y eso es un gran alivio. Hay un pequeño salón frente al vestíbulo y a ambos lados del salón hay dos puertas que conducen a dos dormitorios. El baño se encuentra junto al dormitorio de la derecha, y una pequeña cocina está junto al dormitorio de la izquierda. 
No sabía que tendría que compartir habitación, pero no me importa mucho, de momento. Ya veremos como es mi compañera.
Miro en ambos dormitorios para elegir el mejor ya que he llegado primero, y me decanto por el de la derecha. Parece más espacioso y tiene mejores vistas. Éstas dan a un gran jardín repleto de abetos y flores. El dormitorio está bastante bien, tiene una cama mediana en el centro, justo enfrente de el gran ventanal. Un escritorio a un lado de la pared y un armario al otro lado. Empiezo a desempaquetar mis cosas y colocarlas con precisión en el armario, cuando termino con él, cojo el neceser y voy al cuarto de baño para darme una ducha rápida. En cuanto me saco la camiseta por la cabeza aparece un chico en mi cuarto de baño. 
- Guau. Normalmente me espero hasta saber tu nombre, pero si insistes. 
Sus ojos azules brillan por toda la habitación mientras yo doy un bote en el sitio y me agacho a por la camiseta para cubrirme. 
- Fuera imbécil. No sé quien cojones eres pero te quiero lejos de mi habitación. YA- digo con la cara roja del enfado-. ¿Estás sordo, tío? - le digo de nuevo al ver que no se mueve.
- Nuestra habitación- me corrige con una sonrisa de medio lado. Dios que chaval mas odioso.
- Lo que tu digas. Largo.
- Ni que me fuera a asustar, no eres la primera tía que veo desnuda, compi - dice con una mirada demasiado risueña.
- A ver idiota ¿cómo te lo digo? -digo mirando al techo, me está costando la vida no darle una torta-. Ah, sí. FUERA.
Lo empiezo a empujar con una mano y un escalofrío me recorre todo el cuerpo al tocar su pecho. Hago como si nada y él se deja empujar. Cuando lo hecho totalmente fuera le cierro la puerta en las narices. 
- Por cierto, soy Ash, muñequita- dice desde el otro lado de la puerta y yo echo el pestillo.
- Cierra la bocaza, imbécil. Y mas te vale no tocar nada hasta que venga mi compañera. 
- Yo soy tu compañero- dice y percibo cierta arrogancia en su tono de voz. 
- Ni en tus mejores sueños capullo. 
Me meto en la ducha y un rato después estoy fuera con una toalla enrollada alrededor del cuerpo y el pelo empapado. 
Ese tío no puede ser mi compañero. Debe de ser un error. Bajaré y hablaré con Dumbler para aclararlo. En menos de una hora estará fuera. Aunque es bastante guapo, tengo que admitirlo. Esos ojazos del color del océano, es el azul mas intenso que he visto en mi vida. Y su pelo castaño todo alborotado. Y esos labios carnosos tan... vale puedo que esté bueno, pero no pienso decirlo en voz alta. Es un imbécil y eso lo sé con solo haber cruzado dos frases con él. 
Para mi desgracia me he olvidado mi ropa en mi habitación, por lo que, tengo que salir envuelta en la toalla. Abro el pestillo y asomo la cabeza, en busca de un arrogante muy sexy que estaba hace apenas unos minutos en mi nueva residencia. Nada. Salgo del baño y entro en mi habitación. Me pongo un top blanco y unos jeans de cintura alta. Me rizo el pelo y me calzo mis Converse blancas. Cojo mi móvil y algo de dinero y me lo meto en los bolsillos. Salgo de mi habitación y cierro con llave. No he visto al capullo en todo ese rato. 
Puede que lo haya imaginado. Pero era demasiado real. Sacudo la cabeza para olvidarme de él, mientras rezo porque no sea mi compañero de habitación. 
Bajo al vestíbulo donde Ev y Tyler me esperan. Parece que están disgustados, sobre todo Evy. 
No les hago mucho caso, siempre están así. No son pareja pero ambos se quieren y no salen con nadie más. Además, de que se celan mutuamente. Ay, el amor. Menos mal que yo no soy tan estúpida para caer en eso. 
Y con este pensamiento me dirijo al edificio principal.

martes, 26 de julio de 2016

Capítulo 1


Las nubes van cambiado a medida que avanzo. Me gusta verlas. Su ligereza y nuestras maneras de interpretar cada una de sus formas abstractas. El coche avanza por una carretera sin fin y yo sigo sumergida en mis pensamientos. 
Mis ojos se posan en mi mejor amigo. Está moviendo los dedos de las manos, que están entumecidos de estar tanto tiempo al volante. Desde atrás una media melena rubia oscura se mueve al son de la música y canta a pleno pulmón. 
- Estás completamente loca, Ev.
Tyler le dirige una de esas sonrisas suyas de medio lado.
- ¡No es culpa mía! Es cosa de Dawn- replica Ev, todavía moviendo la cabeza a todos lados.
- No soy culpable de que te hayas tomado cuatro cafés en menos de un minuto- contesto sin parar de reír.
Está tan nerviosa que casi puedo olerlo. No la culpo, es la primera vez que sale de nuestro pequeño pueblo. Yo, en cambio, estoy deseando llegar. 
He pasado la mayor parte de mi vida deseando salir de allí y por fin lo he conseguido. 
Vamos a empezar una vida nueva, lejos de aquel horrible lugar. Horrible al menos para mí. Para Ty y Ev no era tan horroroso pero no han querido dejarme sola en esto. 
- Si tu vas, yo voy- dijo Evelyn el día que le informé de mis planes de marcharme-. Juntas siempre ¿recuerdas?
- Evy no puedes dejar toda tu vida atrás -dije negando con la cabeza.
- Tonterías, ya era hora de largarme de aquí. Además, has dicho que Ty se marcha también ¿Crees que me voy a quedar en este pueblo de locos sin vosotros? Y si Tyler se va..., bueno, ya sabes ¿Como has dicho que se llama la uni? 
- Universidad de Billowave- dije sonriendo. 
Y dicho esto, lo concretamos todo y en menos de una semana ya estábamos listos para largarnos. 
- Teníamos que estar en el coche para cuando Ty terminara de echar gasolina-  Evelyn me devuelve a la actualidad con su comentario-. No me culpes. Tú eres la culpable, deberías haberme parado. Mala amiga- dice entrecerrando los ojos y yo me llevo la mano al pecho en un acto teatral de parecer ofendida.
- Chicas, hemos llegado. Os dejo en la entrada, bajáis las cosas mientras yo busco un aparcamiento. 
- Yo pregunto por la habitaciones y Ev por el parking para estudiantes.
- Trato- dice ella asintiendo con la cabeza.
Ty se para con el coche en un lugar cercano a la entrada y nosotras bajamos las maletas.
- Suerte, Ty- le dice mi amiga al chico que le encanta mientras le saluda con la mano cuando él arranca de nuevo.
- ¿Piensas decirle lo mucho que te gusta algún día? -lo pregunto aun sabiendo que va a negar con la cabeza. Lo hace y yo resoplo. 
-¿Entramos? Tengo que preguntar por ese maldito parking en el que cobrarán un ojo de la cara- dice evitando mi pregunta, yo pongo los ojos en blanco y asiento. 
Entramos a un gran recibidor decorado por unos sofás blancos y unas mesitas de café. Enfrente de las puertas se encuentra una gran mesa de oficina que comparten dos mujeres y a ambos lados de la enorme mesa de trabajo dos puertas. Veo que una de las señoras está dando unas llaves a unas chicas, así que supongo que es la encargada de las habitaciones. 
- Evy, aquella mujer está dando llaves, creo que la de al lado será la que lleve lo del parking. 
Evelyn asiente y nos dirigimos a las distintas filas a esperar. En poco tiempo me encuentro frente a una mujer mayor, de pelo canoso y ojos cansados y enfurecidos. 
- Nombre- dice secamente sin levantar los ojos del teclado de su ordenador, tardo un momento en estar atenta a lo que dice y eso parece cabrearla-. Chica, no tengo todo el día. 
Sí, está cabreada conmigo. 
- Dawn Woods ¿puedo pedir también las de mis compañeros?
- Sí, niña- dice con mal humor-. Vamos. Nombres.
Esta mujer es exasperante.
-Evelyn Stone y Tyler Parks- digo mientras ella teclea nuestros nombres y yo me agarro a la súper mesa. 
- Woods, habitación 398. Stone, habitación 305 y Parks 306. Todas están en la residencia 4. Aquí tienes un plano del campus para cada uno- dice sacando tres mapas de un cajón de su mesa-.Soy la señorita Dumbler. Estoy aquí a tu disposición para lo que necesites- es un buen discurso, pero solo con decirlo de esa forma se nota que está obligada a decir eso a todos los estudiantes y que mas nos vale no necesitarla-. En su habitación tiene un folleto con lo que necesite saber sobre las zonas comunes. Sus llaves, señorita Woods -dice entregándome tres llaves con los números de nuestras habitaciones-. ¡Siguiente! -y con esto me echa. 
Busco a Evelyn con la mirada y la encuentro sentada en unos de los sofás con Ty. Ella me ve y me hace un gesto para que me acerque. 
- Tengo las llaves- digo mientras las levanto con la mano
-Genial- dice Ty y se levanta de un salto-. Vamos a ver nuestro nuevo hogar. 
Ambas asentimos, deseosas de saber donde vamos a pasar los siguientes cinco años.